Si te sientes en plena crisis, ¡¡no te rindas!!
Si sientes el llamado de Dios, del universo, de los ángeles o en quién creas, si estás comenzando a ver las cosas desde otra perspectiva; entonces que no te quede duda de que estás siendo llamado y es hora de evaluarte, de ver en que estado estás dentro de tu vida. ¿Sientes que necesitas cambiar?¿Sientes como que no calzas en ningún lado? ¿Que vas en contracorriente y no lo haces a propósito sino que tratas de ser tu mismo pero parece que no encajas? Es muy probable que te sientas perdido y la causa es que te estás dando cuenta de que algo no está bien.
Algo no está bien 👀👀
En mi caso me sentía perdida y triste, pensaba que todo a mi alrededor estaba mal, hasta que me di cuenta de que no podían ser todos, así que comencé a darme cuenta que; muy a mi pesar y a regañadientes, aceptar que tal vez el problema era yo.
Cuando comencé a buscar no sabía ni por donde comenzar, ni siquiera sabía qué buscar. La búsqueda y el encuentro puede llevarte un buen tiempo o puede ser muy corto el tránsito, va a depender de cuán preparado estás. Lo más importante es que entiendas que esto no es una tarea o actividad puntual. Tampoco es una actividad como cepillarse los dientes, que puedes hacer de manera autómata. Te va a llevar esfuerzo, voluntad y sostenibilidad, mientras lo vas estudiando y asimilando.
¿Qué se gana haciendo este camino?
Esta pregunta la puedo contestar desde mi propio punto de vista, pues todo es relativo. Este camino, no solo me ha traído conocimiento de afuera, sino que también me ha permitido conocerme más a mí misma; qué cosas debo hacer y espero obtener de la vida. También, de a poco me está llevando a entender que depende de mí, mi futuro; de lo que haga hoy, de mis decisiones, de lo que escojo. ¿Fácil decirlo no?
Las particularidades
En mi caso, mi primer llamado fue a los 19 años, cuando podía hacer meditaciones maravillosamente. Mi problema es que no entendía para qué lo podía utilizar, así que en algún momento dejé de hacerlo. Luego sentí el llamado varias otras veces en mi vida, pero aún no entendía qué pasaba o para que recibía ese tipo de señales.
Sólo después de haber pasado por diferentes crisis emocionales, entendí que había algo que no estaba funcionando bien conmigo y que los demás ya no eran responsables. Algo había dentro de mí que estaba ocasionando que reiteradas veces las cosas no me salieran bien, no funcionaran como yo quería, o simplemente, no pasara. Entonces ahí comencé a trabajar en mí, pero ya llevo mi tiempo en esto y no he terminado. No está ni mal ni bien, es sólo mi tiempo, el mío. No el de los demás.
Sin embargo, entendí que mi propósito es mejorarme a mi misma y al mismo tiempo, ayudar a otros y decirles que las cosas continuarán por mi bien mayor (en mi caso) y en cada caso, por el bien mayor de cada uno. Puede que les de miedo y piensen que no está bien, que están locos, bipolares, que es mucho trabajo, que duele, etc; pero creánme, aunque puede que necesites ayuda para continuar, no estás loco, ni bipolar. Por primera vez, estás siendo solo tú.
¿Qué se gana con todo esto?
Aparte de encontrarte a ti mismo y ver realmente quién eres; te encontrarás con regalos maravillosos del Universo. No es la lotería de los millones de $$$ (o puede que sí, no sé qué has pactado antes de nacer), es algo mejor que eso: el conocimiento que no se pierde al trascender.
Cuando te sientas triste, solo, sin ánimos, sin fuerzas, sin ganas de continuar; recuerda algo: es lo que sientes hoy. Da gracias a Dios por sentir y por conectar contigo mismo. Date un ánimo pues todos los días son una nueva oportunidad de vivir. Busca la ayuda que necesites pero no dejes el camino.
Éste es tu momento, ¡¡es el momento de continuar!!

Comentarios
Publicar un comentario